Introducción

“Al frente no estaba ni Alemania ni Chile”, fue la frase que utilizó Martino para explicar por qué Argentina contó con tantas facilidades para superar a USA, por semifinales de la Copa América 2016.

El juego de posición de Argentina frente a USA pareció funcionar a la perfección pero, ¿fue realmente así?

Y es que el juego de posición argentino pareció funcionar a la perfección pero, ¿fue realmente así? En principio, parecieran haberse dado algunas secuencias que reflejan la necesidad de mejorar el aspecto colectivo en esta faceta.

Ya se habían destacado algunos defectos alrededor de la falta de interiores en Argentina. En este post, se destacan dos adicionales, que hacen imaginar a una Argentina buscando un partido más de transiciones y menos de posesiones largas (por su incapacidad para hacerlo ante un rival de élite, y por poder corregir estos principios en el corto plazo).

No jugar con Tercer Hombre

En reiteradas ocasiones frente a Estados Unidos, la conducción de la última línea defensiva para fijar no fue acompañada con el análisis de “qué sigue después”. Funes Mori y Marcos Rojo han conducido sin manifestar un claro entendimiento de por qué conducían, y de cuáles eran las acciones que seguirían a sus conducciones.

Tercer Hombre. Buscar un jugador de espaldas para sea éste quien alcance al hombre libre.

Tercer Hombre. Buscar un jugador de espaldas para sea éste quien alcance al hombre libre.

En particular, se hizo poco uso del “Tercer Hombre”. Banega, quizá el mejor interior argentino, se ofreció a lo largo y a lo ancho del campo para poder jugar de espaldas y ser él quien descargara al hombre libre circunstancial. Pero Funes Mori no suele “ver” esta jugada, y en contrapartida suele forzar pases hacia jugadores con poco apoyo. Esta falta sutil de coordinación colectiva puede provocar muchas más pérdidas de balón ante Chile que ante adversarios menores como USA.

Pases en diagonal. Jugadores a diferentes alturas y pasillos.

Ante presión alta, a Argentina le cuesta mucho pasar de zona de Inicio a zona de Progresión. Existen causas individuales y colectivas. Dentro de las individuales, los laterales (Mercado y Rojo) no poseen buena visión periférica ni orientación corporal que les permitan realizar pases en diagonal, hacia los pasillos interiores. Suelen optar por el pase vertical, que ensucia la jugada (al buscar receptores de espaldas, marcados y sin apoyo) y provoca pérdidas.

Jugar a diferentes alturas y pasillos permite generar pases en diagonales, y equilibrio defensivo frente a posible pérdida.

Jugar a diferentes alturas y pasillos permite generar pases en diagonales, y equilibrio defensivo frente a posible pérdida.

También existen causas colectivas. La principal es la falta de ubicación a diferentes alturas y pasillos por parte de los interiores, que destruye la posibilidad de crear triángulos asociativos. Augusto Fernández ha hecho una Copa América muy aceptable, pero deberá mejorar algunos conceptos en su juego como interior, que ante rivales de élite se pagan caro.


About the author Julián Genoud rotate

Ex Google | Real Madrid Youth Academy (Tactical Analyst & Administration of Academy) | Master in Talent Development in Football (Escuela de Real Madrid)| Certified Coach (Argentina & Federación Catalana de Fútbol) | Follow me on Twitter & LinkedIn (@juliangenoud). Escribime a juliangenoud-at-gmail.com