Rondo Bayern Munich

Copyright: Bayern München Official Site.

El tercer hombre es imposible de defender, imposible… Te explico lo que significa. Imagina a Piqué queriendo jugar conmigo, pero yo estoy marcado, tengo a un marcador encima, un tío muy pesado. Bien, pues está claro que Piqué no puede pasármela, es evidente, con lo que yo me aparto y me llevo al marcador conmigo. Entonces, Messi baja y pasa a ser el segundo hombre. Piqué es el 1º, Messi el 2º y yo el 3º. Yo tengo que estar muy al loro, eh.

Piqué, entonces juega con el 2º hombre, Messi, que se la devuelve, y en ese momento aparezco yo, dejo clavado a mi defensor, que se ha despistado, y Piqué me pasa la pelota totalmente desmarcado. Si el que me defiende está mirando el balón, no puede ver que me desmarco entonces aparezco y soy el tercer hombre. Ya hemos conseguido la superioridad. Esto es indefendible, es la escuela holandesa, es Cruyff. Es una evolución de los triángulos holandeses.

Así explica Xavi Hernández, quizá el máximo exponente en campo de la historia del juego de posición, el proceso cerebral que ejecuta mientras está jugando al fútbol.

El rondo lo tiene todo. Jugar a un toque, a dos toques, control orientado y, sobre todo, entendimiento del juego: cuándo tocar, cuándo esperar para tocar, cuándo moverme para recibir, cuándo quedarme quieto para que otro reciba.

Ese proceso se logra desarrollar con los rondos. El “rondo” (en Argentina, el “loco”) es comúnmente conocido como ese juego donde varios jugadores se juntan en torno a un círculo, rectángulo o cuadrado para intentar mantener la posesión de la pelota, mientras otros (normalmente en menor cantidad que los “atacantes”) intentan quitarla. Pero en realidad es más, mucho más. El rondo (que tiene infinidad de variantes y que se puede ajustar para resolver distintos objetivos) permite al jugador desarrollar innumerables facetas. A saber:

Pase de primera

El pase, de primera, a dos toques, amortiguando el balón para que llegue al compañero de la forma más conveniente. No sólo pasarle el balón a mi compañero, sino elegir la mejor manera de hacerlo para avanzar.

Control orientado

Control orientado, para reducir a uno o dos tiempos las acciones de: parar la pelota correctamente, decidir hacia dónde es óptimo continuar el juego, posicionarse de forma adecuada para hacerlo y ejecutar la acción siguiente (pase o conducción)

Capacidad cognitiva

Capacidad cognitiva para entender cuándo soy beneficiario (mis movimientos me permitirán desmarcarme para recibir el balón) y cuándo soy benefactor (mis movimientos fijarán una marca y beneficiarán a otro compañero para que pueda recibir el balón).

 

Cuidado con los rondos. A veces, se pueden generar transferencias no deseadas a los partidos.

Pero cuidado con los rondos. Hacer rondos sólo porque Barcelona lo hace puede generar transferencias no deseadas a los partidos (por ejemplo, que los jugadores toquen por tocar, sin sentido alguno; o que no se muevan cuando hay que moverse; o que se muevan de más). A los rondos hay que darles sentido, y si bien es el jugador el que irá descifrando los distintos conceptos del juego envueltos en este complejo proceso sistémico, acompañarlos y guiarlos en tal búsqueda puede encauzar la aventura hacia puertos deseados.


About the author Julián Genoud rotate

Ex Google | Real Madrid Youth Academy (Tactical Analyst & Administration of Academy) | Master en Dirección de Fútbol (Real Madrid)| Follow me on Twitter & LinkedIn (@juliangenoud). Escribime a juliangenoud-at-gmail.com

1 Comment

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *